
CINCO EN PUNTO
Recuerdo aquel día, eran las 3.30 de la tarde, estaba allí, sentado a su lado, en el parque más hermoso de la ciudad, no exagero cuando digo “el más”, lástima que aún así, pocas personas lo frecuentan, yo incluso viviendo tan cerca de él, nunca había encontrado su magia, hasta que ella..Annie, me llevó a su interior; Yo sólo iba hasta allí, cuando me encontraba con ella, cada sábado, a las 2, era algo rutinario, pero me hacía feliz, tanto, que en los demás días de la semana contaba las horas una tras otra, anhelaba que llegara este momento, mi vida giraba en torno a ella y nuestro encuentro, ella es muy encantadora, suele tener un aroma dulce, me gusta deleitar mi olfato en su presencia, es una mujer de pocas palabras, pero me basta con su mirada, no necesito que hable; son tantas virtudes y cualidades que la tornan especial para mi, tantas, que podría escribir un libro sólo de su descripción, de sus hermosos rizos, de lo bien que me siento al mirarlos, son como un laberinto de ramas y flores, de sus particulares costumbres, y de la forma inesperada en que yo le seguía la corriente, como el hecho de guardar cada frasco vacío que algún día contuvo su fragancia, y convertir mi alcoba en la galería de sus recuerdos, afortunadamente, nadie lo sabe, hace muchos años soy la única persona que ha estado allí, no creo que mi madre recuerde el color de la pintura ó la textura de las cortinas, mamá ha sido algo distraída todo su vida, ella siempre hace mi presencia en mi cuarto, aún cuando me ausento, en especial cada sábado, como ese día, salí mas o menos a la una de la tarde, era algo temprano, pero mi ansiedad por verla y lanzarme en sus brazos, me llevaban a tales extremos, es que realmente, Annie era ó más bien es todo para mi, aunque no sé si fui ó soy todo para ella, porque ya lo dije, ella no es muy conversadora, yo conozco pocas cosas de su pasado o sus alrededores, pero es eso lo que hace que me guste!... sus misterios, las extrañas cosas que alcancé a conocer, eso hacía más interesante el tiempo que pasaba a su lado, pequeños fragmentos de mi vida, tan efímeros... tanto... tanto, que aún no puedo olvidarlos, yo quería que fueran eternos, pero ella siempre se alejaba a las cinco, cinco en punto, es algo extraño, pero yo nunca le pregunté porqué; muchas veces pensé en seguirla, conocer a su familia, pero nunca me atreví, incluso ese día había planeado decirle algo que creí era más que necesario, quería mostrarle mi interés por ser algo más que amigos, porque me permitiera entrar a su vida, ¿cómo decir eso?... por ser... novios?... yo jamás he tenido una novia, pero es simplemente porque las mujeres que han rodeado mi vida son tan comunes y predecibles, que he preferido estar sólo, a duras penas si tengo una amiga, Sara, no la veo hace unas horas, ella estaba llorando en su habitación, quise preguntarle porque lo hacía, pero pudo más la cobardía, ella es una gran amiga, pero lamentablemente, no quiere a Annie, ni siquiera la conoce, pero no le gusta mi relación con ella, eso me molesta bastante, siento que tiene celos, ella cree que Annie será mi mejor amiga y ocupará su lugar, pero yo aspiraba que no fuera así, siempre he querido que Sara siga siendo mi mejor amiga y Annie mucho más que eso, siempre traté de dejarlo claro, ella finalmente me ha entendido, y trata de apoyarme aunque le disguste lo que hago, como aquel día, estuvo toda la mañana acompañándome, evitando que yo pensará en lo que esa tarde planeaba decir, para que no arruinara el parlamento que tenía preparado con tanto esfuerzo, ya parecía estar mucho más segura de querer que Yo lo hiciera, pero fue justo allí, antes de marchar, que me abrazó fuertemente y me pidió quedarme a su lado, me sentí confundido, traté de meditar un poco su deseo, pero la prisa y las ganas de ver y hablar con Annie, fueron prioridad en ese instante y pesaron más sobre la decisión, así que la miré, sonreí, y le dije que todo estaría bien, entonces me fui; realmente fue una imagen fuerte para mi, ella se quedó en silencio con sus ojos encharcados, fue la última vez que hablamos, me sentí muy mal, y aún no comprendo porqué, pero cada paso que me alejaba hacía que la culpa fuera desapareciendo lentamente y una vez estando frente a Annie ya había olvidado lo recién ocurrido.
iban siendo las 4.45, Annie se disponía a despedirse y yo aún no decía nada, me hizo saber que me sentía algo extraño, aproveché ese momento y confesé todos mis sentimientos, no recuerdo palabras exactas, creo que tartamudee varias veces, no es fácil decir en unos minutos, lo que has sentido en cinco años, supongo que me sonrojé...su silencio me hacía sentir desesperado y con ganas de volver el tiempo atrás, fue entonces cuando ella se corrió hacía un lado, sacó un libro y escribió en una pequeña hoja una frase, la dobló, se acerco a mi la puso en mis manos y antes de marcharse me besó!!, era el primer beso que me daban, sin haber probado antes algo así, siento que fue el mejor que me hubiesen podido dar en la vida, se sentía algo frió, pero a su vez tan candente, era fuerte y suave, hacía de mi mente un collage de sensaciones, era lo que había querido hacer hace tantos años, quizá por eso me paralicé y cuando apenas pude reaccionar ella ya se había ido. Regresé a mi casa, no sé cuanto tiempo tardé haciéndolo, no sé que calles recorrí, no sé si me devolví caminando, corriendo y quizá volé, sólo que cada uno de mis huesos temblaba, que el sudor empezaba a apoderarse de mi cuerpo, mi rostro había perdido color ó más bien cambiaba de color por segundo, había comprobado la teoría de las mariposas en el estómago, sentía que miles de ellas buscaban salida en mi cuerpo, mis manos perdían fuerza, al igual que mis pies; busqué un lugar cómodo para descansar mientras desdoblé el papel, traté de leerlo, pero mi vista empezaba a hacerse borrosa, mi corazón latía muy rápido, mucho más de lo normal, empecé a perder control sobre mi cuerpo y caí; horas después, muchas después, desperté rodeado de personas, todos mirándome, era un lugar que no conocía, mi madre lloraba demasiado y los demás la consolaban, estaba muy confundido y nadie me decía nada, nadie me escuchaba!!, a duras penas si pude movilizarme, cuando sentí la mano empuñada, la abrí y estaba allí, aún tenía la hoja de papel, rápidamente lo leí, no olvido esas palabras “había esperado cinco años para que dijeras esto, te espero el próximo sábado a las 5 en nuestro parque, no sabes lo feliz que me hace saberlo” añadiendo un corazón en “garabato”, mi sorpresa fue aún tan grande que sin importar que había pasado con mi familia, salí corriendo para el parque, algo me decía que era sábado! Y que ella estaba allí, cuando llegué miré el reloj del parque , pero para mi desgracia ya eran las 5 y cuarto, Annie era muy puntual, no creo me hubiera esperado, me preocupaba que pensará que no quería nada serio con ella, me acerqué más al lugar y estaba repleto de personas, había tanta gente, estaban todos, pero no estaba ella... las personas se acercaban en tumulto al lado de la calle, y salían despavoridas, habían mucha gente llorando, algo estaba muy mal, me acerqué a preguntarles, pero nadie me respondía, quizá porque aparte de estar descalzo tenía un traje extraño, bastante elegante para mi estilo, parecía algo forastero, no tuve otra opción que acercarme a una reunión de personas que murmuraban cosas, fue allí cuando me enteré que hacía unos minutos, una persona había sido arrollada por un carro, en aquel momento empezaron a llegar a mí, infinitos pensamiento y sensaciones, por un lado sentía terror y tristeza por lo sucedido, por otro lado sentí alegría y alivio, pues pensaba en que esa persona pude haber sido yo si hubiese llegado a tiempo, pero realmente, el sentimiento que más se apoderaba de mi entonces, era el temor de encontrar algo de mi poco agrado en medio de la gente, pensé tantas cosas, incluso en encontrar a Annie ahí tirada, ella siempre ha sido tan puntual, que temí que hubiera sido la víctima de aquel desastre, aunque mi corazón se oponía finalmente me acerqué más, pero para mi sorpresa, ella, estaba pasando del otro lado de la calle, me sentí tan feliz, con tanta suerte, fui bastantemente egoísta al preocuparme sólo por mi felicidad y la seguridad de Annie, aún cuando estaba rodeado de personas aterradas y familiares de un ser querido que lloraban sin parar aquel cuerpo de aquella víctima. Salí corriendo, traté de hacerme notar, pero ella ignoró mi señal, estaba llorando y corriendo sin control, se notaba algo desesperada, finalmente la alcancé y me paré frente a ella, su mirada se conectó con la mía, pero no dijo nada, sólo se montó a un carro y se fue, no los alcancé, grité y grité, pero nadie respondió, vi en sus ojos que algo fallaba, ella tenía un gran vacío, y sé que me necesita, que en su silencio trató de pedir mi ayuda, pero algo la detuvo!, en medio de su mundo misterioso no tengo ni la menor idea de donde encontrarla, pero si la he buscado, cada sábado me siento en el parque que solíamos frecuentar, pero ella nunca llega, aún así no me rindo, algún día voy a encontrarla, he caminado en su búsqueda algunos días, ó meses ó quizás años, no lo sé, he cambiado algo, ó más bien, he cambiado mucho, de lo único que estoy seguro es de mi decisión radical, seguiré caminando cuanto sea necesario para encontrarla y darle aquel beso que nunca le he podido responder...